• Cada fracaso enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
  • El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan todas las cosas y los obstáculos que quieran destruirlas y que se interpongan en su camino.
  • No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos.
  • El más terrible de los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza perdida.
  • No encuentres la falta, encuentra el remedio.
  • Es preciso que soporte dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.
  • Lo que no me mata, me fortalece.
  • En las adversidades sale a luz la virtud.
  • Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió.
  • Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
  • ¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio. ¿Por qué hemos de temerle?
  • Tendida en medio de las desdichas, el alma ve mucho.
  • Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.
  • En la adversidad, el hombre encuentra su salvación en la esperanza.
  • Nada dura por siempre, ni siquiera tus problemas.
  • Yo soy una fuerza que camina.
  • El que con lágrimas siembra, cosechará con alegría.
  • El valor es hijo de la prudencia, no de la temeridad.
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